El Hada y el Duende
Vivo en un mundo donde todo estaba lleno de color, donde todos danzan al compás del amor, pero ¿Por qué lloro? ¿Por qué estoy triste? Es que siendo hada, me enamore de un duende, el más hermoso de los duendes; lo vi al pasar entre las orquídeas y gardenias, el trabajaba, trabajaba en su faena, y yo poniendo brillos y bellezas a las flores su color. Me escondo y lo veo: ¡Oh, hermoso duende! de cabello rubio y grandes dientes, de nariz redonda y labios prominentes. ¡Oh, Hermoso duende! que trabajas sin notar, que esta hada te mira sin cesar. ¡Oh, hermoso duende! que miro tus pequeñas manos y me imagino en ellas, sintiendo la aspereza de tus callos, por tanto trabajar, que son suaves en mi piel como seda en el mar. El no sabe que lo quiero, no imagina que lo observo. Cada día y cada noche siento que lo pierdo, él en su vida lleno de trabajo donde solo los duendes pueden estar, donde ellos se juntan y no van mas allá, son criaturas pequeñas que solo trabajan y ya. Yo en mi ...